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Un bombón Barceloní...

Hola. Buen día para todos los polizones.
Hoy, al igual que la semana pasada vuelve a ser lunes, pero con la diferencia de que hoy le toca al 12, un día después del cumpleaños de mi hermana menor, Tuly.
Este finde fue un fin de semana hermoso realmente ya que hubo sol, y pasamos el conocido veranito de San Martín y supongo que a cada chancho, le ha llegado su San Martín.
Hoy está nublado y volvió el frío. Típicamente otoñal y mediterráneo.
El fin de semana como les comentaba, no fue uno mas de los tantos que estoy viviendo. Fue por primera vez celebrar el día de la tradición argentina (excusa perfecta para juntarnos a comer empanadas, sanguches de milanesa y vino tinto) ahí, en donde funciona el Casal Argentino en Barcelona. Bien, hasta aquí todo bien, o mejor dicho, siempre todo bien y sobre todo cuando los etílicos hectolitros te acercan cada vez mas a Dionisio.
La verdad que la hemos pasado muy bien y son cosas que realmente te hacen encontrarte con los que dejaste allá pero que están aquí con otras caras, cuerpos y géneros.
No quiero hacer referencia exclusiva a lo que significó en sí mismo la Peña del Casal Argentino en Barcelona, si quieren visiten casalargentino.org, lo que quiero es contarles algo que me sucedió cuando todo ya había terminado y éramos solo Quatre gats, o cuatro gatos locos.
El hecho que les quiero comentar es similar al que les conté en la edición anterior. Es “cuando de repente detrás de aquel árbol te aparecés vos…”
Si, tal cual se los digo, sensaciones que te hacen sentir otras sensaciones, sonidos que te hacen acordar a imágenes, de cumpleaños, de salidas, de fiestas, de noche, de festivales, de conciertos, de estar cerveceando en casa de los amigos o en una quinta en el verano y ¡que se arme la milonga se ha dicho! Por otro lado, como diría Pichuco en Nocturno a mi barrio “…pero ¡cuando me fui!... ¡Si siempre estoy volviendo!...” cosas como estas. Uno aparentemente nunca se puede desprender del todo de lo que siempre mamó (si se me permite la expresión dentro del contexto de las reuniones alcohol mediante). Realmente las raíces, nunca desaparecen, en el fondo sos argentino y basta, en eso no hay discusión. Alguien, me dijo por ahí, “no somos lo que somos, por venir de donde venimos, si no que somos lo que somos porque pasamos por los lugares por donde pasamos…”.
En cierta manera debe ser así, uno termina siendo lo que a uno lo rodea, pero en su interior hay una esencia, hay un espíritu que se forma o se forja por lo que nos alimenta, quizás terminamos en lo mismo, porque si ser lo que nos rodea, es tener esa esencia, terminamos afectados por todo lo que nos rodeó o nos alimentó o por donde fuimos pasando hasta donde estamos.
Los que les quiero decir en definitiva, hay entre ustedes y yo, queridos polizones, 14.000 kilómetros de distancia, con otros quizás menos, me rodean otras costumbres, otros hábitos, otras maneras de ser, otro espíritu de vivir, otro ritmo, pero en el fondo sigo siendo el mismo, quizás con el tiempo un poco mas diferente, pero casi igual que ayer…
Vean este video, y a los buenos entendedores, huelgan las palabras…

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Buenísimo, lo vi! argentinidad al palo, killer bombones.es un hit transatlantico. El mid-tempo santafesino hará furor en la península, estoy seguro.volveré y seré bombones.

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